
La desintoxicación o eliminación de cannabis es el proceso en el que nuestro cuerpo elimina el tetrahidrocannabinol (THC) y se ajusta a la ausencia de la sustancia, lo que suele implicar un periodo de abstinencia física y psicológica.
El THC se almacena en las células grasas, por lo que su eliminación total del organismo puede tardar entre una y cuatro semanas (o incluso más en consumidores crónicos).
Fases y síntomas de la desintoxicación
Los síntomas de abstinencia generalmente comienzan 24-48 horas después del último uso, alcanzan su punto máximo en la primera semana (días 2-6) y pueden durar entre 2 y 3 semanas.
-
Físicos: Insomnio, sudores, náuseas, vómitos, dolores musculares y cambios en el apetito.
-
Psicológicos: Irritabilidad, ansiedad, nerviosismo, cambios de humor y fuertes deseos de consumir.
Recomendaciones para el proceso
En un anterior artículo publicado en nuestro blog de cómo dar negativo en un control de drogas, ya dábamos de forma más amplia unas pautas claras de desintoxicación con dieta y ejercicios e hidratación de nuestro organismo.
A continuación volvemos a recordaros, cuáles son las cuatro estrategias principales para conseguir el éxito en nuestro propósito:
-
Hidratación y nutrición: Beber mucha agua y llevar una dieta equilibrada ayuda a eliminar toxinas.
-
Actividad física: El ejercicio (trote, levantamiento de pesas, aeróbicos) es fundamental para sudar, quemar grasa y acelerar la eliminación de THC, además de reducir la ansiedad.
-
Descanso: Dormir entre 7 y 8 horas para ayudar a la recuperación del cuerpo.
-
Apoyo profesional: En casos de adicción severa, se recomienda terapia cognitivo-conductual o ayuda médica para gestionar la abstinencia.

